Un cable diplomático firmado por el Secretario de Estado Marco Rubio y obtenido por The Guardian revela que el gobierno de Donald Trump instruyó a todas sus embajadas y consulados en el mundo a desplegar campañas activas para “contrarrestar la propaganda antiestadounidense”. La estrategia incluye reclutar influencers, académicos y líderes comunitarios locales para difundir mensajes que parezcan orgánicos y no directrices de Washington.
Lo más llamativo del documento:
El cable ordena coordinarse con las Operaciones de Apoyo a la Información Militar (MISO) del Pentágono, la unidad históricamente dedicada a operaciones psicológicas en zonas de conflicto. Es decir, las mismas tácticas que EUA usa en guerras, ahora aplicadas a la opinión pública civil en todo el mundo.
¿Y X de Elon Musk?
El cable avala la plataforma de Musk como herramienta “innovadora” para difundir estas narrativas. El problema: un estudio publicado en la revista Nature demostró que el algoritmo de X prioriza voces conservadoras y oculta medios serios no combate desinformación, la propaga. La Unión Europea ya multó a X con 137.5 millones de dólares por estas razones.
Los cinco objetivos del plan son contrarrestar mensajes hostiles, ampliar el “acceso a información”, exponer a actores adversarios, amplificar voces afines a EUA y “contar la historia de América” diseñado para que todo parezca surgir de forma local y espontánea.
¿Qué significa esto para México?
La presidenta Sheinbaum ya lo anticipó: cualquier denuncia sobre funcionarios mexicanos debe venir acompañada de evidencias verificadas por autoridades competentes no de campañas de imagen.
