Luis Romo, mediocampista de la Selección Mexicana, anotó el gol de la victoria ante Corea del Sur en su debut como titular en la Copa Mundial 2026, un logro que contrasta con el destino familiar que lo marcaba para ser pescador en Los Mochis, Sinaloa.
Un destino marcado por el mar
La tradición en la familia Romo Barrión era la pesca de ostiones. Su padre, sus tíos y su abuelo se dedicaban a ello, y el futuro de Luis parecía seguir ese rumbo, lejos de los campos de fútbol. Su hermano Darío Romo explicó que el acercamiento al deporte fue una casualidad. “Me tocó la fortuna de estar en la primaria con Javier Orozco. La verdad, yo no conocía nada del futbol, por casualidad, cosas del destino, me toca estar en la primaria con él”, recordó.
El inicio en el fútbol
Los primeros pasos de los hermanos Romo en el fútbol fueron en el Club Deportivo El Debate, en la cancha de la colonia Tabachines. Luis debutó a los tres años en la categoría “Chupones” y lo hizo marcando un gol. “En su primer partido, en esa categoría con niños, hizo un gol. Luis jugaba de delantero cuando estaba más chico y desde ahí no dejaba de jugar”, añadió Darío. Gracias a ‘Don Chuleta’, padre de los también futbolistas Javier y Luis Orozco, Luis Romo tuvo la oportunidad de hacer pruebas en las fuerzas básicas de Cruz Azul.
El camino al profesionalismo
Su paso por Cruz Azul fue breve y con poca actividad, apenas 10 minutos, lo que llevó a su salida. Sin embargo, con el apoyo de su hermano, consiguió una prueba en Querétaro, donde rápidamente se ganó un lugar. Su trayectoria lo llevó finalmente a debutar con la Selección Mexicana en noviembre de 2019, convocado por Gerardo Martino para un partido de la Concacaf Nations League ante Bermuda.
Un premio familiar
Darío Romo destacó que el éxito de su hermano es un reconocimiento para toda la familia, que enfrentó dificultades económicas para apoyar su carrera. “Es un premio para mis papás, es un premio para mis hermanas, es un premio para mí, es un premio para su esposa que está con él desde esos momentos difíciles”, señaló. Recordó los sacrificios, como la complicación para comprar unos tachones o que sus hermanas pospusieran sus planes para llevarlo a entrenar.
El gol de Luis Romo en el Estadio Guadalajara no solo le dio la victoria a México en el Mundial 2026, sino que coronó un viaje personal que lo alejó de los ostiones y lo llevó a ser figura en el fútbol mundial.
