Sheinbaum no se anduvo por las ramas. En su informe del 31 de mayo desde el Monumento a la Revolución, frente a 850 mil personas en plazas de 30 estados, soltó la frase que ya recorre el país: “México no es piñata de nadie”. La traducción es simple: la 4T colabora con el mundo, pero no se subordina ni le permite a nadie decidir por México. Esto, justo después del caso de los agentes estadounidenses sin acreditación en Chihuahua y de la solicitud de extradición de 10 ciudadanos mexicanos.
Lo que México carga de los gobiernos pasados
Sheinbaum tampoco olvidó el contexto. Recordó 36 años de neoliberalismo con política económica dictada desde fuera, el operativo Rápido y Furioso de Felipe Calderón, miles de armas que entraron con el visto bueno del gobierno panista, y el pacto de Zedillo con EE.UU. por 40 mil millones de dólares para salir del PRI. La línea: con la 4T eso quedó atrás.
Y lo que cambió en 20 meses para el pueblo
Aquí los datos duros. Récord histórico de IED con 23 mil 591 mdd. Desempleo en 2.5%, entre los tres más bajos del mundo. 669 mil empleos nuevos. Salario mínimo +154% real desde 2018. Pobreza laboral en mínimos históricos. Canasta básica 12% más barata. Peso fuerte en 17.40. Los Programas para el Bienestar ya llegan a 42.8 millones de personas, y la Beca Rita Cetina se estrenó este año para todas las estudiantes de secundaria pública.
Salud, seguridad y agua: lo más fuerte
En salud: 29 nuevos hospitales, 1,700 millones de medicamentos gratuitos y 18 millones de visitas de Salud Casa por Casa. En seguridad: homicidios dolosos a la baja en 49% y delitos de alto impacto en 20%. La línea de Sheinbaum: “Nosotros no hacemos la guerra como en el pasado, nosotros construimos paz con justicia”. Y la nueva Ley de Aguas Nacionales regresó al pueblo 4 mil 600 millones de metros cúbicos que estaban en pocas manos desde el sexenio de Salinas de Gortari.
Y cerró recordando a Juárez
Sheinbaum remató con el principio juarista: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. A EE.UU. le dejó un mensaje directo: detener el tráfico de armas y atender el consumo de drogas en su territorio. Y solicitó a las y los mexicanos reunirse en las plazas la próxima semana, para llevar el mensaje de que en México decidimos las y los mexicanos.
