La Ciudad de México recibió a más de medio millón de visitantes internacionales durante la primera semana de la Copa Mundial de Fútbol 2026, según informó la secretaria de Turismo capitalina, Alejandra Frausto.
Calidez y hospitalidad como marca
Frausto atribuyó esta alta cifra a la hospitalidad y el espíritu festivo de los capitalinos. “Nuestras maneras son de amor, alegría e ingenio”, aseguró la funcionaria, quien resaltó que la celebración en la ciudad trasciende los partidos de fútbol.
En una conversación en la oficina de gobierno del Zócalo, destacó la manera “humana” y sin discriminación con la que los más de 20 millones de habitantes de la metrópoli han vivido el evento.
Experiencias que se viralizan
La secretaria mencionó momentos peculiares que han caracterizado la fiesta, como un pato que circulaba por las calles con la playera de la selección mexicana y una gallina que intentaba “meter goles”. “Lo que no ves en el centro de la Ciudad de México es que no existe; aquí todo el tiempo está sucediendo algo”, agregó.
También contrastó una situación ocurrida en Estados Unidos, donde según dijo detuvieron a un aficionado de Senegal, con la experiencia en el festival futbolero de Tlalpan, donde un senegalés vio el partido de su selección “arropado por mexicanos”.
Celebración más allá de los cinco partidos
Aunque la capital solo será sede de cinco encuentros del Mundial (tres de fase de grupos, uno de dieciseisavos y otro de octavos), la celebración está diseñada para ser más amplia.
El Fan Festival en el Zócalo transmite los 104 partidos en una pantalla de 500 metros cuadrados, y hay más de 20 festivales gratuitos en la ciudad.
Diversidad de eventos y gastronomía
Frausto celebró que la inauguración del pasado 11 de junio mostrara cómo vivir una fiesta en familia. Este martes se presentó una muestra artística de Uzbekistán con cerca de mil personas de ese país, mientras más de 70 mil colombianos esperaban el debut de su selección, algunos bailando en el Ángel de la Independencia.
Resaltó las ventajas de la ciudad, como su clima agradable, la floración de jacarandas y sus 64,000 restaurantes. “Es difícil comer mal aquí”, afirmó.
Las imágenes de la celebración han dado la vuelta al mundo, atrayendo a más personas, algunas de las cuales planean llegar incluso después del 5 de julio, cuando se jugará el último partido en México.
“Sabemos recibir con mucho corazón. Recibimos a la gente con mariachis en el aeropuerto. Durante el Mundial vendrán casi dos millones de turistas, pero lo mejor es que van a regresar con sus familia”, concluyó.
