En las cercanías del Estadio Banorte, la actividad previa al encuentro amistoso entre México y Portugal incluyó la venta de alcohol, fenómeno conocido como ‘precopeo’, según reportes del pasado sábado. La remodelada sede deportiva recibió a miles de seguidores para el partido, reviviendo el ambiente tras meses sin albergar juegos de fútbol.
Comerciantes enfrentan restricciones
Vendedores locales en los alrededores del Coloso de Santa Úrsula comentaron sobre las limitaciones que han tenido recientemente para comercializar bebidas alcohólicas, situación que se enmarca en los preparativos para la Copa Mundial del 2026. Tanto aficionados como comerciantes de la zona compartieron los desafíos para vender, comprar y consumir este tipo de productos cerca del estadio.
La celebración de los seguidores comenzó mucho antes del inicio del partido, marcando el regreso de eventos futbolísticos al lugar.
