El delantero Cody Gakpo, de la selección de Países Bajos, marcó un gol este 29 de junio de 2026 en el partido contra Marruecos y, tras anotar, miró al cielo y festejó entre lágrimas dedicando el tanto a su bebé que falleció durante el desarrollo del Mundial. La pareja del futbolista, Noa van der Bij, había anunciado previamente la pérdida de su hijo nonato.
Apoyo del equipo y entrenador
Los compañeros del número 11 holandés lo rodearon y abrazaron en la cancha para darle apoyo en el difícil momento personal que atraviesa. El director técnico de Países Bajos, Ronald Koeman, comentó que el cuerpo técnico y los jugadores han hecho todo lo posible por apoyar a Gakpo, quien tuvo libertad para estar con su familia, que se encuentra cerca de la sede del equipo durante la competencia mundialista.
“Hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano para apoyarle, tanto los jugadores como el cuerpo técnico”, dijo Koeman. “Por supuesto, los primeros días tuvo libertad para ir a ver a su familia y estar con ellos. Lo ha llevado muy bien; en ningún momento dijo: ‘Quiero volver, quiero estar con mi familia'”.
Respeto por su fortaleza
El capitán del equipo, Virgil van Dijk, expresó su gran respeto por la manera en que Gakpo y su familia están enfrentando la situación y mencionó que espera que el delantero pueda concentrarse para los dieciseisavos de final. Van Dijk señaló que lo más importante es preguntarle qué necesita y recordó que, aunque el fútbol es su trabajo, hay cosas más importantes en la vida.
“Es muy maduro, muy adulto. Siento un gran respeto por la forma en que él y su familia están afrontando esto. Por muy terrible que sea, lo respeto muchísimo”, explicó.
Detalles de la pérdida familiar
Cody Gakpo, quien también juega para el Liverpool de Inglaterra, y Noa van der Bij habían compartido en mayo que esperaban su segundo hijo. Recientemente, informaron que su bebé nonato, cuyo nombre era Elijah, falleció antes del nacimiento. Noa hizo pública la noticia a través de una publicación emotiva en Instagram, donde relató parte de su proceso de duelo.
En su mensaje, la madre mencionó que visitó una iglesia para encender una vela y luego llevó a su hijo Samuel a jugar a un parque, donde casualmente el único niño presente se llamaba Elijah, el nombre que habían elegido para el bebé que perdieron.
