La próxima edición de la Itzulia, una de las competencias por etapas más importantes del calendario ciclista, se disputará en 2026 en las carreteras del País Vasco español, con un total de 810 kilómetros distribuidos en seis jornadas.
Un recorrido exigente y montañoso
La carrera comenzará con una contrarreloj individual en Bilbao y continuará con cinco etapas en línea caracterizadas por puertos cortos pero con rampas muy pronunciadas, a menudo superando el 10% de pendiente, lo que promete una competencia intensa y explosiva desde el inicio.
La última etapa, más corta, incluirá el ascenso doble al puerto de Elosua y finalizará tras el duro Asentzio, ofreciendo una última oportunidad para atacar la clasificación general antes de la meta en Bergara.
La nueva generación toma el mando
Una característica distintiva de esta edición es el predominio de corredores menores de 25 años entre los principales favoritos al triunfo final, marcando un cambio generacional en el pelotón de élite.
El mexicano Isaac del Toro, de 22 años, llega tras ganar la Tirreno-Adriático y es señalado como uno de los máximos candidatos. Le acompañan en ese estatus el español Juan Ayuso, de 23 años, y el francés Paul Seixas, de solo 19, considerado ya una estrella consolidada.
Otros jóvenes como Antonio Tiberi, Kevin Vauquelin y Florian Lipowitz completan un grupo de aspirantes que amenazan con desbancar a los ciclistas más experimentados.
La experiencia aún cuenta
A pesar del auge juvenil, no se puede descartar a figuras consagradas como el esloveno Primoz Roglic, doble ganador de la prueba, quien podría desempeñar un papel de líder o de lujo para su compañero de equipo.
El español Mikel Landa también participará, aunque su preparación podría estar más enfocada en objetivos posteriores como el Giro de Italia o el Tour de Francia.
Pronósticos y expectativas
El análisis previo otorga la máxima favoritismo a Isaac del Toro, seguido de cerca por Juan Ayuso. Un tercer escalón de candidatos lo integran Paul Seixas y Florian Lipowitz, entre otros.
La combinación de un recorrido duro y un pelotón joven y ambicioso promete una semana de ciclismo de alto nivel donde cada segundo contará, especialmente los obtenidos en la contrarreloj inicial y en las bonificaciones de las etapas con final en ascenso.
