Una nueva tendencia en el diseño de interiores, originada en Europa, está cambiando la forma de organizar las salas en los hogares mexicanos, desplazando a la televisión como el punto focal principal. Esta propuesta, que gana fuerza en 2026, busca crear espacios más centrados en la conversación y el bienestar.
El modelo tradicional se cuestiona
La disposición clásica, con sofás orientados directamente hacia la pantalla, está siendo revaluada. Interioristas, especialmente de países escandinavos, Alemania, España e Italia, llevan años promoviendo salas donde el televisor ocupa un lugar secundario.
Este cambio en México y Latinoamérica es impulsado por el mayor consumo de contenido en dispositivos personales, las lecciones sobre convivencia dejadas por la pandemia y las preferencias de propietarios jóvenes que priorizan el confort sobre el entretenimiento convencional.
Cinco claves para transformar el espacio
La televisión puede integrarse o esconderse mediante paneles corredizos de madera, pinturas pizarrón o marcos de arte digital, haciendo que la pantalla ‘desaparezca’ cuando no se usa. Estos sistemas son ahora más accesibles y fáciles de instalar.
Rotar el sofá hacia el centro de la sala, en lugar de hacia la pantalla, fomenta la conversación cara a cara y hace que el espacio se perciba más amplio. La televisión se convierte en un elemento de consulta opcional, no en el centro de atención.
Los muebles multifuncionales, que combinan la pantalla con libros, plantas, objetos decorativos o chimeneas eléctricas, son otra alternativa. Aquí, la televisión es solo un componente más dentro de una composición estética más amplia.
Crear ambientes para la desconexión
Incorporar un rincón de conversación específico, con butacas enfrentadas y una mesa pequeña, separado del área del televisor, es una práctica creciente. Este espacio invita a dejar a un lado los dispositivos y favorece la interacción real.
La iluminación también se rediseña para ser agradable con o sin la pantalla encendida. El uso de lámparas de pie con luz cálida, apliques y tiras LED indirectas crea un ambiente acogedor que reduce de forma natural el tiempo frente a las pantallas.
Esta evolución no significa renunciar a ver series o películas, sino diseñar salas donde esa actividad sea una opción más, no la única razón de ser del espacio. En 2026, este rediseño de prioridades está transformando la manera en que las personas viven y comparten el área más social de sus casas.
