El sector de las ventas al detalle en México mostró un retroceso en términos reales durante el mes de julio, luego de que el crecimiento de las tiendas afiliadas a la ANTAD no lograra alcanzar el ritmo de la inflación. Aunque las ventas comparables subieron un 1.0% respecto al mismo periodo de 2025, la inflación anual de 3.12% provocó una caída real de aproximadamente 2.1%.
Este escenario pone en alerta a los dueños de centros comerciales y a los negocios que rentan locales, ya que el ingreso de las tiendas está avanzando a un ritmo menor que el aumento general de los precios. Ante esta situación, se recomienda que las renovaciones de contratos no se basen solo en el precio de la renta, sino en el costo de ocupación, que incluye la renta fija, la variable, el mantenimiento y la publicidad en relación con lo que vende el inquilino.
Desempeño desigual por tipo de tienda
No todos los negocios sufrieron el mismo impacto durante julio. Según los datos de la ANTAD, las tiendas especializadas fueron las que mejor les fue con un aumento del 5.4%, mientras que las tiendas departamentales se quedaron estancadas y el sector de autoservicio tuvo una caída del 0.9% en términos nominales. Esta diferencia es clave para entender cómo se debe manejar la mezcla de comercios en las plazas.
También hay que tomar en cuenta que julio tuvo un viernes más que el año pasado, un detalle del calendario que podría alterar la percepción del mercado si no se analiza con cuidado. Para tener un panorama real, es necesario cruzar estos datos con la morosidad, la vacancia y las ventas que reportan los propios arrendatarios.
Claves para negociar una renta
Para los dueños de locales, el error sería subir la renta fija basándose solo en la inflación sin revisar si el negocio puede pagarla. Por otro lado, para los comerciantes, el error sería fijarse solamente en el precio por metro cuadrado y olvidar los otros gastos como mantenimiento o publicidad. Lo ideal es que la plática se centre en si el costo de tener el local abierto permite que la tienda siga funcionando y pueda invertir en ella.
Para mantener una cartera de locales sana, se sugiere vigilar cinco indicadores principales: las ventas comparables, el costo de ocupación, las renovaciones, los meses de gracia y la cartera vencida. Al final, la clave no es discutir por el precio que se pide, sino asegurar que la ocupación de los locales sea sostenible.
