Los gobiernos de Estados Unidos, México y Canadá han establecido una prohibición conjunta que impide la entrada o salida de sus territorios a cualquier persona cuyo pasaporte no esté completamente vigente y en condiciones válidas.
Un requisito fundamental para viajar
Esta norma, que aplica a ciudadanos y extranjeros por igual, es un requisito obligatorio para la mayoría de los desplazamientos internacionales dentro de la región de América del Norte. Muchas personas suelen descuidar este trámite hasta el último instante, lo que puede resultar en graves inconvenientes.
Los problemas más comunes que detectan los viajeros incluyen encontrarse con un documento que ya expiró, que está a punto de hacerlo o que no cumple con el período mínimo de validez que exige el país al que se dirige.
Las consecuencias de viajar con documentos vencidos
Quienes intenten moverse con un pasaporte que no esté al día se arriesgan a enfrentar una serie de contratiempos inmediatos. Las aerolíneas pueden negarse a permitirles abordar el avión, las autoridades fronterizas pueden rechazar su ingreso y su itinerario completo de viaje puede ser cancelado.
Además de la frustración y el cambio de planes, esto suele generar costos extras por tener que modificar los pasajes aéreos. El impacto es directo y puede truncar por completo cualquier proyecto de viaje.
