Ciudadanos mexicanos tienen una opción para ingresar legalmente a diversos estados de Estados Unidos sin necesidad de tramitar la visa americana convencional. Mediante el uso del Formulario DSP-150, vinculado a la Tarjeta de Cruce Fronterizo (BCC), es posible realizar viajes temporales a zonas como California, Texas, Nuevo México, Florida y Arizona.
Este documento, también conocido de forma coloquial como “visa láser”, funciona como una alternativa para quienes cumplen con ciertos perfiles migratorios. Aunque facilita el cruce, es importante aclarar que tener la tarjeta no asegura la entrada al país, ya que la última palabra siempre la tienen los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en los puntos de control.
¿Cómo funciona la Tarjeta de Cruce Fronterizo?
El DSP-150 es un documento con un formato parecido al de una tarjeta de crédito y tiene una utilidad doble: sirve tanto como Tarjeta de Cruce Fronterizo como visa de visitante B1/B2. En la mayoría de los casos, este plástico tiene una validez de hasta 10 años, aunque existen reglas distintas para los menores de edad.
Requisitos para obtener el beneficio
No cualquier persona puede solicitar este documento; el beneficio está diseñado exclusivamente para mexicanos que cumplan con ciertos puntos clave:
- Ser residente y ciudadano de México.
- Cumplir con los perfiles para una visa B1 y/o B2.
- Tener un pasaporte mexicano vigente.
- Demostrar que el viaje es solo por un tiempo determinado y que se tienen lazos en México que aseguren el regreso.
Reglas sobre la estancia en EE. UU.
Aunque el documento está pensado para estancias cortas, el tiempo que una persona puede quedarse en territorio estadounidense varía. Según lo que indica el CBP, la regla general permite una permanencia de hasta seis meses, pero esto no es automático.
Al final, el tiempo exacto de estancia que se autoriza depende totalmente de la revisión que hagan las autoridades migratorias al momento de llegar al puerto de ingreso.
