La selección de México arrancó el Mundial 2026 con triunfo y mantuvo su portería a cero en el debut, una racha que ya lleva cuatro mundiales consecutivos. El equipo dirigido por Javier Aguirre venció 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca, con anotaciones de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
Una tradición defensiva que inició en Brasil
Esta tendencia de no encajar goles en el primer partido comenzó en la Copa del Mundo de Brasil 2014. En aquella ocasión, México derrotó 1-0 a Camerún con Guillermo Ochoa como portero, quien fue clave para que el equipo avanzara hasta octavos de final.
La historia se repitió cuatro años después en Rusia 2018. Ochoa volvió a ser protagonista al mantener su valla invicta en la victoria por 1-0 sobre Alemania, la entonces campeona del mundo, gracias al gol de Hirving Lozano.
De Ochoa a Rangel: la cadena continúa
En el Mundial de Qatar 2022, Ochoa fue otra vez decisivo al detener un penal a Robert Lewandowski, lo que permitió a México empatar sin goles contra Polonia en su primer partido.
Ahora, en el inicio del Mundial 2026, fue el turno de Raúl Rangel de tomar el relevo bajo los tres palos. El arquero intervino en momentos clave para contener a Sudáfrica y asegurar que la ventaja conseguida por su equipo se mantuviera intacta.
El récord de Aguirre en los arranques
Esta estadística también refuerza un dato relacionado con el director técnico Javier Aguirre. En los partidos iniciales de Copa del Mundo bajo su mando, el equipo ha mostrado una gran solidez defensiva. De hecho, México solo ha recibido un gol en un debut mundialista dirigido por Aguirre, cuando empató 1-1 con la nación anfitriona en Sudáfrica 2010.
Con este resultado positivo y la portería a cero, el Tricolor no solo empezó su camino con buen pie, sino que también extendió una de las rachas defensivas más notables de su historia reciente en los Mundiales.
