La actriz Nina Rubín, de 19 años, reveló las dificultades y el acoso cibernético que ha enfrentado por ser hija de los famosos conductores Andrea Legarreta y Erik Rubín. La joven compartió su experiencia durante la promoción de su participación como madrina en la obra ‘Acontecer’ en el Teatro La Capilla de la Ciudad de México.
Acoso en redes sociales
Nina comentó que desde muy joven recibió críticas y comentarios negativos en línea por el simple hecho de tener padres reconocidos. “A mí me tocó el bullying… Y no te sientes como parte dé, y luego en las redes te dicen: ‘Ay no, esta niña es así, esta niña tal'”, expresó en una entrevista difundida por El Junket.
La intérprete señaló que este tipo de situaciones pueden ser peligrosas si no se manejan adecuadamente. “Es muy fuerte porque cuando no sabes discernir entre qué sí, qué no, te lo tomas personal y eso es muy peligroso”, admitió.
Apoyo familiar como escudo
La joven destacó que el respaldo constante de sus padres fue fundamental para sobrellevar esas experiencias. “Tengo dos papás increíbles y que siempre me impulsaron y me dijeron: ‘Oye defiéndete, no tienen por qué (decirte cosas)'”, contó.
Rubín explicó que creció en un entorno que le enseñó a desarrollar inteligencia emocional, lo que le permitió entender que los ataques muchas veces reflejan problemas de quienes los emiten. “Empiezas a volverte más fuerte, o sea, yo me volví muy fuerte por eso”, afirmó.
Una estrategia para la salud mental
Actualmente, Nina ha adoptado una postura de distanciamiento de los comentarios negativos en internet. “Y también con lo de las redes sociales, yo ya ni me meto a verlos (comentarios) porque no es parte de mi mundo”, compartió.
Argumentó que gran parte del contenido en plataformas digitales no refleja la realidad y que no vale la pena afectarse por opiniones de desconocidos. “¿Por qué me altera un comentario de alguien que no conozco y que no me conoce?”, cuestionó.
La polémica por su educación
La actriz también fue criticada en 2024 cuando decidió pausar sus estudios de preparatoria tras participar en la serie ‘Chespirito: Sin querer queriendo’. En su momento, explicó que era una decisión personal para enfocarse en su carrera artística y tener más libertad.
Frente a los señalamientos, su madre, Andrea Legarreta, salió en su defensa. La conductora aclaró que la decisión se debía a la imposibilidad de combinar el trabajo actoral con la escuela de tiempo completo y destacó que Nina siempre fue una buena estudiante.
