La empresa tecnológica OpenAI comunicó de manera inesperada este martes el fin de su servicio de generación de videos mediante inteligencia artificial, Sora. La herramienta, presentada como una aplicación independiente hace medio año, permitía a los usuarios producir y compartir contenidos audiovisuales creados con IA.
Fin de una alianza con Disney
Esta determinación anula un acuerdo suscrito a inicios de diciembre con Disney, que autorizaba a Sora a emplear más de doscientos personajes de las franquicias de Disney, Pixar y Marvel en la producción de sus videos. En un mensaje publicado en sus redes sociales, la compañía creadora de ChatGPT se despidió:
“Decimos adiós a la app de Sora. A todos los que creasteis con Sora, la compartisteis y construisteis una comunidad con ella: gracias”.
Contexto de competencia y reorientación estratégica
La medida ocurre en un momento donde OpenAI busca definir y enfocar sus metas a futuro. Desde el mes pasado, la empresa rival Anthropic, fundada por excolaboradores de OpenAI, ha estado captando usuarios de ChatGPT con sus modelos orientados a desarrolladores, tras un enfrentamiento público con el Pentágono sobre el uso gubernamental de la IA bajo la administración Trump. Por otro lado, Gemini, la inteligencia artificial de Google, también ha ganado participación de mercado al estar integrada directamente en su motor de búsqueda.
Un vocero de la firma explicó a otros medios que ahora priorizarán el avance en el campo de la robótica. OpenAI continuará generando videos de manera interna, pero con el propósito de entrenar a sus robots para que adquieran habilidades de movimiento en entornos reales.
Los desafíos detrás de la decisión
Entre las posibles razones para clausurar Sora se encuentran los elevados costos asociados a la generación de video y la intensa rivalidad en el sector. Una de las contiendas clave para las compañías de IA en los próximos años será la construcción de infraestructura, como centros de datos, para sustentar su crecimiento. Poco antes de este anuncio, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, informó sobre una inversión de mil millones de dólares en la Fundación OpenAI, su brazo sin fines de lucro.
