La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó su postura sobre la reforma constitucional que exige a quien aspire a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la CDMX tener solamente la nacionalidad mexicana en caso de contar con la doble nacionalidad. El Senado ya la aprobó el martes con 86 votos a favor y 42 en contra. Ahora pasa a todos los congresos estatales para completar el proceso.
“Las y los presidentes de México solo pueden tener una bandera, una patria, un pueblo a quién defender”, expresó Sheinbaum.
¿Por qué es relevante la reforma?
La presidenta puso este ejemplo: cuando una persona adquiere la nacionalidad estadounidense, española, guatemalteca o cualquier otra, jura defender a ese país, entonces, si hay un conflicto entre esos dos países, ¿a quién va a defender un presidente con doble bandera?
Qué sí y qué no
Ya varios estaban poniendo el grito en el cielo con esta reforma, porque varios medios comenzaron a desinformar, pero no te preocupes, así se aplicaría la reforma:
- Aplica solamente para: quien quiera ser candidato a Presidente, Gobernador o Jefe de Gobierno de la CDMX.
- No aplica para: el resto de los mexicanos. La doble nacionalidad se conserva sin problema y no tendrás ninguna afectación.
Sheinbaum aclaró que su gobierno incluso promueve que los mexicanos nacidos en el extranjero obtengan también la ciudadanía mexicana. Lo que la reforma prohíbe es que quien encabece el Ejecutivo Federal o estatal tenga otra bandera además de la mexicana.
Checa este ejemplo
Si una persona nació en México, se fue a Estados Unidos, adquirió la ciudadanía estadounidense y luego quiere postularse a la Presidencia, tendría que renunciar a esa segunda nacionalidad antes de solicitar su registro.
Lo que sigue
La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Se turna ahora a los congresos estatales, donde debe ser aprobada por mayoría de las legislaturas para entrar en vigor. Los embajadores de México, que tampoco pueden tener doble nacionalidad, ya son un antecedente que sostiene la lógica del cambio.
