Este domingo 30 de agosto, la Ciudad de México se convirtió en el escenario de la edición XLIII del Maratón capitalino, donde cerca de 30 mil corredores recorrieron los 42.195 kilómetros de la ruta que conecta Ciudad Universitaria con el Zócalo.
La competencia inició temprano, antes de las 6:00 horas, mediante salidas programadas por bloques que incluyeron a personas en silla de ruedas, categorías de élite (tanto hombres como mujeres) y los demás grupos de participantes. El trayecto llevó a los atletas por puntos emblemáticos como la Condesa, Chapultepec, Polanco, Paseo de la Reforma y el Centro Histórico.
Movilidad y cierres viales
Debido a la magnitud del evento, la Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó un operativo que implicó el cierre de vías principales como avenida Insurgentes, Reforma, Masaryk, Ejército Nacional, la avenida Juárez y diversas calles del primer cuadro de la ciudad. Para evitar complicaciones, las autoridades sugirieron usar rutas alternas como Periférico, Viaducto, Circuito Interior, División del Norte, Marina Nacional o Legaria.
En cuanto al transporte público, el Metro adelantó la operación de las Líneas 1, 2, 3 y 9 desde las 5:00 de la mañana, permitiendo el acceso gratuito a los corredores que presentaran su número de competencia. Por su parte, el Metrobús realizó ajustes en sus Líneas 1, 2, 3, 4 y 7 durante el desarrollo de la carrera.
Ambiente en la ruta
El ambiente fue muy animado gracias a los familiares y aficionados que se acercaron a las calles con pancartas para echar porras a los competidores. Entre los mensajes más curiosos se leyeron frases como
“Arriba Guerrero, al final te espera el Mezcal”
y
“Te falta 1 km, No menos 42 km”
.
Se espera que la circulación se restablezca poco a poco conforme los atletas completen el recorrido, siendo el Centro Histórico la zona que tardará más tiempo en volver a la normalidad, posiblemente hasta la tarde.
