Este viernes 3 de julio de 2026 se cumple un aniversario histórico: hace 73 años, las mujeres mexicanas acudieron por primera vez a las urnas en unas elecciones federales, un derecho que se había reconocido oficialmente el 17 de octubre de 1953.
Una lucha de décadas por la igualdad
Este logro fue el resultado final de un largo periodo de movilización y exigencia en el país. Durante décadas, miles de mujeres lucharon para que se les reconociera como ciudadanas plenas, con figuras como Hermila Galindo y el Frente Único Pro Derechos de la Mujer liderando el camino desde finales del siglo XIX.
La investigadora María Marván Laborde, de la UNAM, ha documentado este extenso recorrido. En aquella época, algunos políticos, como miembros del PAN, argumentaban en contra del voto femenino porque “si sus esposos o sus padres votaban, entonces se asumía que todas las familias optaban por un mismo partido”, lo que negaba la independencia ciudadana de las mujeres.
El camino hacia el decreto oficial
La idea del sufragio femenino ya había germinado en México durante la Revolución Mexicana, con el Congreso Feminista de Mérida, Yucatán, exigiendo participación en las instituciones públicas. Sin embargo, aunque en 1934 se presentó una iniciativa de reforma constitucional para otorgar este derecho, el proceso no culminó.
Fue casi veinte años después, el 17 de octubre de 1953, cuando el derecho de las mujeres a votar y ser votadas para puestos de elección popular se publicó en el Diario Oficial de la Federación. Esto permitió que las ciudadanas ejercieran ese derecho por primera vez en las elecciones federales del 3 de julio de 1955.
Avances y resistencia después de 1955
Tras el reconocimiento del derecho, surgió una resistencia ideológica basada en estereotipos de género que dificultó el acceso pleno de las mujeres a los espacios de toma de decisiones. No obstante, el movimiento feminista continuó avanzando en las décadas siguientes.
Los avances posteriores incluyeron la igualdad ante la ley en 1974 y reformas electorales que, en 1996, recomendaron a los partidos que las candidaturas a diputaciones no excedieran el 70% de un mismo género, fórmula que pasó a 60%-40% en 2008.
Un hito reciente en la participación política
El camino hacia la igualdad sustantiva en México alcanzó un nuevo nivel en 2024, cuando Claudia Sheinbaum asumió la presidencia y se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo máximo del país, marcando un hito histórico y fortaleciendo la participación política femenina.
