La temporada 2026 de la NFL arrancó con sorpresas y récords históricos. Los Las Vegas Raiders dominaron con autoridad a los Miami Dolphins con un marcador de 27-13, mientras que los Arizona Cardinals dieron el golpe al derrotar a los Los Angeles Chargers 26-14 en un partido donde los favoritos terminaron decepcionando.
En el duelo de Las Vegas, Kirk Cousins brilló en su estreno con el equipo tras llegar desde los Atlanta Falcons. El quarterback no solo guio la victoria, sino que se convirtió en el decimoquinto jugador en la historia de la liga en alcanzar los 300 pases de touchdown en su carrera, superando incluso la marca de John Elway. Cousins conectó tres envíos a la zona de anotación, destacando su conexión con el corredor Ashton Jeanty, quien corrió 102 yardas y atrapó seis pases, demostrando que su reciente lesión de tobillo no le afectó en nada.
Nuevo rumbo en Las Vegas
Este triunfo marca el inicio de la era de Klint Kubiak como entrenador en jefe de los Raiders. Bajo su mando, la ofensiva mostró una cara mucho más dinámica, sumando 290 yardas, algo que contrasta con la temporada pasada donde fueron los peores de la liga en puntos y yardas. Sin embargo, el camino no será fácil, ya que les espera una racha pesada contra equipos como los Kansas City Chiefs y los Buffalo Bills.
Por otro lado, en Inglewood, los Arizona Cardinals lograron una victoria que nadie veía desde 2001 al vencer a los Chargers en su propia casa. Jacoby Brissett fue la pieza clave con 277 yardas aéreas, permitiendo que Mike LaFleur debutara con el triunfo como entrenador en jefe de Arizona, algo que no ocurría en la franquicia desde 1973.
Caos en Los Angeles y drama en Detroit
A pesar de ser los favoritos, los Chargers se desmoronaron en el último cuarto, cometiendo errores fatales como una intercepción de Justin Herbert y fallos en jugadas críticas de cuarta oportunidad. Los Cardinals controlaron el reloj con 37 minutos de posesión, dejando a los locales sin capacidad de reacción.
Finalmente, la jornada tuvo un cierre de infarto con los Detroit Lions escapando con una victoria de 31-30 sobre los New Orleans Saints en tiempo extra. El partido se decidió cuando los Saints fallaron un intento de conversión de dos puntos en la prórroga. Jared Goff y Jahmyr Gibbs fueron los motores de Detroit, mientras que en New Orleans, a pesar de remontar un marcador de 21-0, la estrategia de Kellen Moore de buscar el triunfo en lugar de empatar terminó costándoles el juego.
