La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) publicó este lunes un comunicado que confirma lo que la presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido durante semanas. Los lineamientos sobre derechos de las audiencias NO son censura. El diálogo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha permitido aclarar los aspectos técnicos. Y la industria respalda el proceso.
“La CRT nos ha informado que su intervención solo ocurrirá a solicitud de quien presente la queja ante el medio y en todo caso se constreñirá a los procedimientos, en ningún caso sobre temas de contenido editorial”, expresó la CIRT.
Lo que dice la CIRT
- NO hay censura. La industria lo reconoce directo.
- NO habrá intervención en contenido editorial.
- NO afecta las decisiones de los defensores de audiencias.
- SÍ hay autorregulación de cada medio de comunicación.
Lo que se logró con el diálogo
Según la CIRT, las reuniones con la CRT permitieron revisar:
- Mecanismos de las defensorías de audiencias.
- Definiciones sobre libertad editorial.
- Viabilidad económica de los medios mexicanos frente a plataformas extranjeras.
Todo con base en el principio de autorregulación.
Más de 2 mil comentarios en consulta
La consulta pública sigue abierta hasta el 21 de agosto en portal.crt.gob.mx. Ya se acumulan más de 2 mil comentarios ciudadanos. La CIRT informó que seguirá participando activamente y que el texto final será aprobado por el Pleno de la CRT.
El desmontaje de la narrativa
La CIRT es la principal cámara de radio y televisión del país. Su comunicado desmonta la narrativa fabricada por el Reforma y por operadores como Kenia López Rabadán, que insisten en llamar “censura” a un proceso de autorregulación estándar en democracias consolidadas.
Lo que Sheinbaum ha sostenido
La presidenta ha repetido con firmeza que:
- El derecho de las audiencias es un principio constitucional (artículo 6).
- Los propios medios emiten su Código de Ética.
- Los propios medios designan al defensor de audiencias.
- No se sanciona contenido editorial.
- No se afecta a comunicadores individuales.
Con el comunicado de la CIRT, el argumento queda cerrado: no hay censura y la industria lo confirma.
