La delegación de México en luchas asociadas tiene la meta de alcanzar el podio durante el Campeonato Mundial Sub-23, que se lleva a cabo del 12 al 18 de octubre en Las Vegas, Nevada. El equipo nacional busca no solo ganar medallas, sino también demostrar el crecimiento de sus atletas jóvenes en este escenario de alto nivel.
En este torneo participan más de 600 luchadores de diversas federaciones de todo el mundo. Los deportistas mexicanos estarán compitiendo tanto en la modalidad de lucha libre como en la grecorromana, participando en ambas ramas para aprovechar su entrenamiento y tratar de avanzar en las diferentes divisiones.
Promesas mexicanas con miras al éxito
Dentro de los integrantes de la selección, resalta el nombre de Kevin de León, quien viene de ganar la plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 y ahora va por el oro mundial. Por otro lado, en la categoría grecorromana de 60 kilogramos, Rodrigo Falcón Aguirre, de 20 años, busca posicionarse entre la élite global.
El equipo técnico tiene la confianza de que el trabajo previo dará frutos. Más allá de las preseas, esta competencia es clave para que los jóvenes ganen experiencia frente a rivales que ya han competido en torneos continentales y mundiales.
Esta participación en Estados Unidos funciona como un termómetro para medir el avance de los luchadores mexicanos y es parte de su preparación para llegar con fuerza a los próximos Juegos Panamericanos y Olímpicos.
