La selección mexicana de futbol, dirigida por Javier Aguirre, logró un triunfo en su debut en la Copa del Mundo 2026 al vencer 2-0 a Sudáfrica en un encuentro donde mostró superioridad táctica.
Dominio y movilidad en el ataque
El control del partido fue claramente para México, que supuso una amenaza constante superando ampliamente las métricas de goles esperados (xG). La movilidad de los delanteros Julián Quiñones y Raúl Jiménez fue clave para desequilibrar a una defensa sudafricana que mostró debilidades.
Quiñones, autor del primer gol en el minuto 8, y Jiménez, quien anotó el segundo, intercambiaron posiciones y roles, generando problemas constantes para el rival. El mapa de calor refleja la actividad de ambos jugadores en todo el frente de ataque.
La importancia del medio campo
Erik Lira fue fundamental en la organización del equipo, tanto en la salida de balón como en la presión alta, la cual fue determinante para el robo que originó el primer gol de México. La posición media compacta del equipo facilitó la circulación del esférico.
Rompiendo maleficios
Raúl Jiménez, con su anotación, rompió una racha personal de no marcar en seis partidos de tres Mundiales anteriores y también ayudó a que México superara su histórico mal comienzo en este tipo de torneos. Su gol número 46 con la selección fue una muestra de su inteligencia para aprovechar los espacios.
Tras el partido, Aguirre manifestó su insatisfacción con el primer tiempo, señalando que le faltó ambición al equipo. Por su parte, el entrenador de Sudáfrica, Hugo Broos, criticó a sus jugadores afirmando que
“Mis jugadores no supieron encontrar los espacios”
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