La startup tecnológica Moffin logró multiplicar por cinco sus ingresos y ahora planea expandirse hacia el sector de las pequeñas y medianas empresas en México. La compañía, que inició como una herramienta para consultar datos del Buró de Crédito, ha evolucionado para automatizar procesos de otorgamiento de préstamos mediante el uso de inteligencia artificial, trabajando actualmente con más de 170 empresas financieras en el país, según explicó su CEO, Nicholas Yepes.
Este crecimiento financiero se dio tras su ronda de inversión semilla en 2024, la cual alcanzó los 2.1 millones de dólares con el respaldo de Chile Ventures y Accion Venture Lab. Aunque la empresa lleva casi seis años operando y no tiene planes inmediatos de buscar más capital por su estabilidad y control de gastos, Yepes señaló que una nueva ronda de inversión podría venir después de comprobar el éxito de su nueva estrategia comercial.
Evolución tecnológica y el enfoque en la IA
Moffin dejó de ser una simple API de consulta para convertirse en una plataforma que gestiona todo el ciclo de crédito. Su modelo actual integra datos del SAT, biometría, listas negras y juicios, permitiendo que cada cliente aplique sus propias reglas para decidir quién califica para un préstamo y automatizando incluso la documentación necesaria para auditorías.
Para Yepes, el éxito de la automatización no depende solo de algoritmos avanzados, sino de tener bases sólidas. El directivo advirtió que un proyecto de inteligencia artificial está destinado al fracaso si la información no está organizada y las reglas de negocio no son claras, utilizando la frase:
“Es garbage in, garbage out”
Actualmente, la labor de la empresa se centra en convertir archivos dispersos, como imágenes o PDFs, en datos útiles para procesos automáticos. Esto permite que en las áreas de crédito, los empleados dejen de perder tiempo en tareas repetitivas y se enfoquen en análisis más complejos donde el criterio humano es indispensable.
Moffin Light: una oportunidad para el mercado desatendido
Con el objetivo de llegar a miles de nuevos clientes, la startup lanzó Moffin Light. Esta versión simplificada está diseñada para personas físicas o morales que necesitan evaluar la solvencia de sus clientes pero que no cuentan con un equipo de ingenieros para implementar tecnología compleja.
Esta apuesta busca atacar un problema crítico en México: de los 5.5 millones de empresas que existen en el país, apenas el 25% tiene acceso a créditos bancarios. La estrategia consiste en ofrecer servicios más accesibles para captar clientes que luego puedan escalar hacia productos más robustos.
El auge del crédito y la tecnología financiera en México
El crecimiento de Moffin ocurre en un momento donde el capital de riesgo está muy interesado en la inclusión financiera en la región. Otros movimientos importantes en el sector incluyen a Mango, que levantó 6 millones de dólares para un buró especializado en construcción, y la adquisición de Círculo de Crédito por parte de Equifax por un valor de 750 millones de dólares.
La necesidad de estas herramientas es evidente ante las cifras de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, que indica que cerca del 44% de los mexicanos no tiene una cuenta bancaria y que un gran porcentaje de la población adulta sigue fuera del sistema financiero formal.
