La marca Pokémon aplicó una estrategia que dejó mal parados a los revendedores tras el lanzamiento de su nueva colección del Juego de Cartas Coleccionables (TCG) por su 30º Aniversario. Al aumentar la producción masiva de las cartas, la compañía logró evitar que los acaparadores controlaran el mercado y dispararan los precios como suelen hacerlo.
El pasado 16 de septiembre, la franquicia que genera ingresos históricos de más de 150 mil millones de dólares presentó este set especial. Sin embargo, lo que para los revendedores parecía una oportunidad de oro para inflar precios, terminó siendo un golpe a sus ganancias debido a la alta disponibilidad del producto.
Producción masiva contra la escasez
En años pasados, el problema de los acaparadores —personas que compran de forma masiva y automatizada para vender mucho más caro de lo oficial— había crecido bastante. Con la llegada de la Colección 30º Aniversario, se vieron filas enormes de estos revendedores en tiendas, especialmente en Estados Unidos, esperando aprovechar la supuesta escasez.
La empresa japonesa se anticipó al fenómeno y produjo las cartas en grandes cantidades. Esto causó que, en cuanto se agota un lote en las tiendas, lleguen nuevos suministros rápidamente, impidiendo que el producto se vuelva escaso. De hecho, el valor de cajas como la ETB, que se estimaba en unos 900 dólares, se desplomó a menos de 300 dólares y sigue bajando.
Cartas valiosas más fáciles de conseguir
Otro factor que arruinó los planes de quienes buscan lucrar con el coleccionismo es la mejora en la tasa de aparición, conocida como pull rates. Esto significa que las cartas más raras y valiosas están saliendo con mucha más frecuencia de lo normal, lo que permite que los fans las consigan sin tener que pagar precios inflados.
Mientras los coleccionistas y jugadores celebran que la marca haya tomado estas medidas, en redes sociales los revendedores han mostrado su frustración. Algunos incluso llegaron a amenazar con acciones legales contra la empresa por las pérdidas económicas que están sufriendo.
“sabían (en Pokémon) que arruinaría financieramente a las personas”
