La presidenta Claudia Sheinbaum compartió este miércoles en la mañanera dos noticias que confirman el buen rumbo económico del país. La OCDE elevó su pronóstico de crecimiento para México en 2026 de 0.8% a 1.5%, casi el doble. Y el INEGI reportó 2.5% de crecimiento en su Indicador Oportuno de Actividad Económica correspondiente a agosto. Vamos bien y vamos a ir mejor.
“Va a ir bien el segundo semestre y también hay inversión privada importante. Y a partir del 27 va a ir todavía mejor”, expresó Sheinbaum.
El ajuste de la OCDE
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en su nueva actualización de Perspectivas Económicas titulada “Resiliencia ante sucesivas perturbaciones”, movió el pronóstico para México con estos números:
- PIB México 2026: 1.5% (antes estaba en 0.8%).
- PIB México 2027: 1.8% (mantiene el pronóstico).
- Inflación México 2026: 4.1%.
- Inflación México 2027: 3.2% (acercándose a la meta puntual de 3% de Banxico).
Por qué mejoró el pronóstico
La OCDE lo explicó con tres razones. Uno: el dinamismo de la producción tecnológica vinculada a la Inteligencia Artificial, en donde México produce componentes clave. Dos: la demanda de exportaciones hacia Estados Unidos. Tres: el efecto rezagado de las menores tasas de interés, que ya está estimulando la inversión.
El nuevo pronóstico OCDE se ubica arriba de la media del sector privado (1.4% de Citi) y converge con Banxico y Hacienda, ambos en 1.5%.
El INEGI adelantó el 2.5%
La presidenta también destacó el Indicador Oportuno de Actividad Económica del INEGI, que estimó 2.5% de crecimiento en agosto. Es la previsión anticipada del PIB, y ratifica lo que la presidenta ya había adelantado hace semanas: el segundo semestre iba a venir mejor.
La obra pública que ya se ve
La presidenta explicó que parte de la inversión pública tarda en reflejarse en la actividad económica por los tiempos de licitación, contratación y compra de equipo. Puso el ejemplo de los trenes: los proyectos México-Querétaro y México-Pachuca ya están en plena construcción, y otros tramos apenas están contratando personal y arrancando obras.
Y remató con una frase clave: “Los trenes son importantísimos en el crecimiento económico”. Con 60 mil empleos directos ya en obra y 120 mil indirectos, la infraestructura ferroviaria es motor del PIB nacional.
Lo que viene para 2027 y más
Sheinbaum anunció que de aquí a diciembre se están licitando obras plurianuales para carreteras, agua y drenaje. Se ejecutarán entre 2027 y 2030. La estrategia: adelantar los procesos administrativos ahora para que en enero de 2027 las obras arranquen directo, sin los tiempos muertos que suelen frenar el inicio de año.
“Las licitaciones que se hagan ahora ya van a ser del 27 al 30. Ya no vamos a tener problema de que al inicio de año tardas tiempo en todo el proceso burocrático para poder licitar una obra”, expresó la presidenta.
El motor privado también acompaña
Además de la obra pública, la presidenta destacó que existe inversión privada importante que también empuja el crecimiento económico en los próximos años. La combinación de obra pública ferroviaria, licitaciones plurianuales adelantadas y flujo sostenido de inversión privada da forma al escenario económico que la OCDE ya reflejó en su ajuste al alza.
Contexto internacional
En el mismo reporte de la OCDE, Estados Unidos también fue ajustado al alza (2.2% en 2026 y 2.1% en 2027). India encabeza el crecimiento con 7.1%, China 4.5%, Brasil 2%. México se coloca en zona dinámica del mapa económico mundial. Y con la agenda de obra pública en marcha, más el pulso de la inversión privada, el 2027 pinta todavía mejor.
