Un temblor de magnitud 4 tuvo su epicentro en San Marcos, Guerrero, la madrugada de este miércoles 7 de mayo, de acuerdo con el reporte inicial del Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Datos técnicos del movimiento
El organismo informó que el sismo se registró a las 04:32 horas y su origen se localizó a 14 kilómetros al suroeste de la ciudad, con una profundidad de 18.2 kilómetros. Las coordenadas exactas del epicentro fueron 16.71 grados de latitud y -99.49 grados de longitud.
Por ahora, las autoridades no han dado parte de daños materiales o personales derivados del movimiento telúrico. Sin embargo, recomiendan a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales de Protección Civil para cualquier actualización.
Contexto sísmico en México
El SSN aclaró que la información proporcionada es preliminar y podría ser ajustada más adelante. También recordó que los temblores no pueden ser pronosticados con la tecnología actual, ya que no existe ningún método que permita saber cuándo ocurrirán.
México, por su ubicación geográfica y contexto tectónico, es un país donde se registran decenas de sismos al día, aunque la gran mayoría son de baja magnitud y pasan desapercibidos para la gente.
Recomendaciones ante sismos
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) hizo un llamado a la ciudadanía para evitar difundir rumores o noticias falsas y consultar únicamente fuentes oficiales tras una actividad sísmica significativa.
Entre las medidas sugeridas tras un terremoto están revisar la vivienda en busca de posibles afectaciones, usar el teléfono celular solo para emergencias, no encender cerillos o velas hasta asegurarse de que no hay fugas de gas y mantenerse alerta ante posibles réplicas.
También se recomienda preparar con anticipación un plan familiar de protección civil, participar en simulacros, identificar zonas de seguridad en los lugares que se frecuentan y tener lista una mochila de emergencia.
Sobre el sistema de alerta
La alerta sísmica, que en ocasiones da tiempo a la población para resguardarse, no se activa con todos los temblores. Su funcionamiento depende de una red de 96 sensores instalados desde Jalisco hasta el Istmo de Tehuantepec, que cubren ocho ciudades del país, incluyendo la Ciudad de México, Guadalajara y Acapulco.
El sistema, operado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires), solo emite la alerta si el sismo es detectado dentro de su zona de cobertura. Si el epicentro está muy cerca de alguna de las ciudades cubiertas, la advertencia podría llegar casi al mismo tiempo que las ondas sísmicas.
Historial sísmico en el país
México enfrenta un riesgo constante de sufrir sismos de gran magnitud, como los ocurridos en 1985 y 2017, que aunque son los más recordados, no han sido los más fuertes en la historia del territorio.
El terremoto de mayor magnitud registrado data del 28 de marzo de 1787, con epicentro en Oaxaca y una magnitud de 8.6, el cual generó un tsunami que penetró seis kilómetros tierra adentro.
Un estudio del Cires realizado en 2009 sobre ese evento sugiere que terremotos de magnitudes similares o mayores podrían volver a ocurrir en los próximos años en las costas de México y Centroamérica, debido a la acumulación de energía en la llamada Brecha de Guerrero.
Los sismos del 19 de septiembre de 1985 (magnitud 8.2, epicentro en Guerrero) y del 19 de septiembre de 2017 (epicentro en los límites de Puebla y Morelos, con 369 fallecidos) permanecen en la memoria colectiva por sus graves consecuencias.
