Una encuesta del INEGI publicada este martes revela las trayectorias de vida de más de 81 millones de mexicanos entre 18 y 64 años, divididos en cinco grupos generacionales, mostrando cómo los ciclos económicos del país moldearon sus decisiones y oportunidades.
Los datos detrás de la encuesta
La Encuesta Demográfica Retrospectiva (EDER) de 2025 organiza a los ciudadanos en cohortes de nacimiento que van desde 1961-1967 hasta 1998-2007. Cada generación enfrentó un contexto económico nacional distinto, influyendo en aspectos como migración interna, abandono escolar, edad del primer empleo y formación familiar.
El estudio concluye que las decisiones de cada grupo no fueron aleatorias, sino respuestas racionales a las circunstancias macroeconómicas que les tocó vivir, un ‘mapa invisible’ que explica muchas tensiones sociales actuales.
La generación que vivió el colapso
Los Boomers tardíos (nacidos entre 1961 y 1967, hoy de 58 a 64 años) crecieron en la etapa final del llamado ‘Milagro Mexicano’, pero su adultez joven fue golpeada por la crisis de la deuda de 1982. Esta cohorte presenta la tasa más alta de migración antes de los 18 años (21.3%) y casi el 60% tuvo su primer empleo, formal o informal, antes de esa edad.
Las mujeres rurales de esta generación enfrentaron una doble carga significativa, con maternidad temprana y bajísimas tasas de continuidad educativa.
Los sobrevivientes de la inestabilidad
La Generación X temprana (1968-1977) tuvo una infancia marcada por la hiperinflación que llegó casi al 180% en 1987. Este grupo registra el abandono escolar más alto de todas las cohortes, con un 65.1%. Aprendieron a multiplicar ingresos con múltiples trabajos y negocios informales.
Hoy son pilares silenciosos de la economía, cargando con la presión de apoyar a padres mayores e hijos que tardan más en independizarse.
La promesa incumplida del TLCAN
La Generación X tardía (1978-1987) celebró la firma del TLCAN, pero recibió en su juventud la crisis del ‘error de diciembre’ de 1994. Hasta el 64.4% de este grupo tuvo su primer empleo antes de los 18 años, y las tasas de migración y salida del hogar se mantuvieron altas.
Muchos se volvieron emprendedores por necesidad, sobreviviendo múltiples crisis económicas globales. Hoy ocupan puestos clave en operaciones y manufactura.
Los que enfrentaron la recesión global
Los Millennials tempranos (1988-1997) disfrutaron cierta estabilidad macroeconómica en su niñez, pero entraron a la adolescencia con la crisis financiera global de 2008-2009. En esta cohorte, la migración temprana y la independencia del hogar bajaron notablemente.
Las mujeres urbanas de este grupo empezaron a reescribir las reglas, con más años en educación superior, mayor participación laboral y maternidad más tardía.
La nueva realidad post-pandemia
Los Millennials tardíos (1998-2007) alcanzaron la mayoría de edad en un contexto de alternancia política consolidada, la pandemia de COVID-19 y el boom del nearshoring. En este grupo, la migración antes de los 18 años cayó a 14.4%, y la independencia del hogar a 16.9%.
Invierten más tiempo en capital humano, migran menos por necesidad y planean sus familias con mayor deliberación, una respuesta lógica a salarios que crecen lentamente y vivienda cara.
Persistencias y cambios
A lo largo de las cinco cohortes, las brechas entre lo rural y lo urbano, así como las de género, no solo persisten sino que en algunos casos se ensanchan en las generaciones más jóvenes. La informalidad laboral tiene raíces generacionales profundas.
Los más jóvenes están eligiendo un camino distinto: más educación, menos presión demográfica temprana y una búsqueda más consciente de calidad de vida.
El llamado a la acción
El estudio señala que esto representa una oportunidad histórica para el empresariado mexicano. Las empresas que ofrezcan vivienda accesible, productos financieros adecuados, programas de capacitación y estrategias para incorporar talento femenino rural tendrán ventaja competitiva.
El reto, según el análisis, no es juzgar estos cambios ni caer en nostalgia, sino construir instituciones, políticas públicas y modelos de negocio que hagan esta nueva transición hacia la adultez más productiva e inclusiva para el México del siglo XXI. El texto cierra con una cita de George Orwell:
“Cada generación se imagina a sí misma más inteligente que la que la precedió y más sabia que la que le sigue.”
