El futbol en México funciona como un motor económico significativo, con una contribución al Producto Interno Bruto (PIB) total del país del 0.16%, de acuerdo con un análisis del Departamento de Estudios Económicos de Banamex.
El impacto económico del balompié
Esta actividad generó un Valor Agregado Bruto (VAB) directo de 52 mil 640 millones de pesos en 2024, superando a otras industrias del entretenimiento como la cinematográfica y la de video. El estudio, realizado por el economista Rodolfo Ostolaza, utilizó la metodología de cuentas satélite, similar a la que emplea el Inegi para medir otros sectores.
La investigación destaca que el futbol opera más como una industria de contenidos que como una actividad puramente deportiva. Sus principales impulsores son la transmisión de programas de radio y televisión, que aportan el 18.3% del VAB del sector, y el futbol profesional (ingresos de clubes y selecciones), con un 17.3%. Les siguen la televisión de paga (14.7%) y el futbol amateur organizado (14.3%).
Un sector sensible a los ciclos económicos
Rodolfo Ostolaza puntualizó:
“El futbol opera como una industria de servicios intensiva en medios, altamente procíclica y con efectos de arrastre relevantes sobre el consumo y el empleo, por lo que su contribución económica total es comparable a sectores bien identificados en las cuentas nacionales”.
Al ser una actividad intensiva en esparcimiento, el balompié muestra una alta sensibilidad a los ciclos económicos. El informe detalla que tiene un “comportamiento procíclico”, lo que significa que amplifica las caídas durante las recesiones, pero también acelera fuertemente en las etapas de recuperación y expansión económica.
En comparación internacional, mientras en México el futbol representa el 0.16% del PIB, en España alcanza el 1.44% y en Italia se calcula en 0.6%.
