El gobierno mexicano detuvo la entrada al país de cerdos para reproducción, semen y vísceras provenientes de zonas específicas de Estados Unidos. La medida se tomó después de que las autoridades estadounidenses encontraran anticuerpos del virus de la pseudorrabia, también conocida como Enfermedad de Aujeszky, en algunos animales.
Impacto en el comercio y origen del problema
Según Iván Espinosa, presidente ejecutivo de la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex), esta suspensión afecta alrededor del diez por ciento de las importaciones totales de productos porcinos desde Estados Unidos. Sin embargo, aclaró que la carne de cerdo no está incluida en la prohibición, ya que no representa riesgo de transmisión de la enfermedad.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reportó el 30 de abril que pruebas de rutina detectaron los anticuerpos en cinco verracos de una granja comercial en Iowa, los cuales provenían de una instalación al aire libre en Texas. Este es el primer caso conocido de esa enfermedad contagiosa en cerdos de granja comercial en Estados Unidos desde 2004.
Medidas sanitarias y perspectiva de abasto
La prohibición fue implementada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). El 2 de mayo, este organismo retiró los requisitos sanitarios de su plataforma de importación para esos productos originarios de Iowa y Texas como una medida preventiva.
Espinosa detalló que aproximadamente el 50 por ciento del cerdo que se consume en México es importado, y cerca del 80 por ciento de esas compras provienen de Estados Unidos. La suspensión se mantendrá hasta que se pueda reanudar el comercio de manera segura.
Agregó que, mientras tanto, México puede importar de otros países y cuenta con una producción nacional significativa para satisfacer la demanda interna si la medida se extiende. El USDA anunció que se sacrificarían los ejemplares en Iowa y Texas, y advirtió sobre un impacto limitado y a corto plazo en las exportaciones, asegurando que estos casos no representan un riesgo para la salud del consumidor ni afectan la seguridad del suministro comercial de carne de cerdo.
El presidente de Opormex también señaló que la carne de cerdo, grasa, cuero y pelo de cerdo pueden continuar ingresando al país sin restricciones porque no representan riesgos de transmisión de enfermedades.
