Las nuevas butacas rojas y blancas que formaban el nombre Banorte en las gradas del estadio capitalino fueron retiradas apenas unos días después de su instalación, debido a una directriz de la FIFA para la Copa del Mundo 2026.
Esta medida forma parte de las reglas del organismo rector del fútbol mundial, que exige eliminar cualquier publicidad o marca comercial de los estadios sede durante el torneo para proteger los derechos de sus patrocinadores oficiales.
Cambios obligados en Norteamérica
La situación no es exclusiva de México. En Estados Unidos, recintos como el Mercedes-Benz Stadium y el MetLife Stadium también deberán adoptar nombres genéricos durante el evento, pasando a ser llamados ‘Estadio de Atlanta’ y ‘Estadio de Nueva York y Nueva Jersey’, respectivamente.
El estadio de la Ciudad de México, conocido comercialmente como Estadio Banorte tras una inversión de unos 2,100 millones de pesos por los derechos de nombre, será designado oficialmente como ‘Estadio Ciudad de México’ para los partidos del mundial.
Una inversión en pausa
La remodelación del coloso de Santa Úrsula, que incluyó la instalación de las nuevas butacas, representó una inversión cercana a los 300 millones de dólares. El sábado pasado había reabierto sus puertas con un partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal.
La rápida remoción de los asientos y de mamparas publicitarias evidencia cómo el Mundial redefine no solo los calendarios futbolísticos, sino también la identidad visual de los inmuebles, dejando temporalmente en suspenso grandes acuerdos de patrocinio.
