Si eres de los que prefiere evitar el choque térmico al entrar al mar, México tiene varias opciones ideales para relajarse sin pasar frío. Desde fenómenos naturales que crean pozas termales hasta zonas con aguas tropicales, el país cuenta con destinos donde el agua se siente casi como una alberca natural.
Destinos con actividad geotérmica
En Baja California Sur, la Playa Agua Caliente, ubicada en la zona de El Sargento cerca de La Paz, ofrece un espectáculo único. Gracias a fallas geológicas y canales subterráneos, fluidos calientes emergen a la orilla del mar, creando zonas de temperatura templada en medio del Mar de Cortés. Es un lugar virgen y tranquilo, ideal para quienes buscan desconectarse entre la montaña y el mar.
Por otro lado, en el municipio de San Felipe, Baja California, se encuentra Puertecitos. Aquí, la naturaleza crea auténticos jacuzzis naturales entre las rocas gracias a la geotermia. El agua termal con azufre se mezcla con la marea, alcanzando temperaturas de entre 35 y 40 °C en los momentos de cambio de marea, lo que lo convierte en un sitio perfecto para disfrutar del paisaje desértico y el agua tibia.
Olas y sol en la costa del Pacífico y el Golfo
La costa de Oaxaca es otro punto clave para los amantes del calor. Gracias a su ubicación frente al Pacífico tropical y la protección de la Sierra Madre del Sur, las aguas en Huatulco y Puerto Escondido suelen mantenerse entre los 27 y 30 °C. Mientras que Huatulco destaca por sus bahías tranquilas y oleaje suave, Puerto Escondido ofrece un ambiente más movido y bohemio.
En el lado del Golfo, Veracruz también tiene sus tesoros. En Chachalacas, la poca profundidad y la extensión de sus dunas permiten que el agua alcance temperaturas agradables de hasta 29 °C. Asimismo, en Cancuncito, el agua es sumamente cálida debido a que es un banco de arena muy poco profundo que recibe el sol directamente, funcionando casi como una alberca natural donde se puede hacer esnórquel.
