En México, el Día de las Madres se festeja de manera fija cada 10 de mayo, una tradición que se estableció hace más de un siglo y que se distingue de la fecha variable que se usa en otras naciones como Estados Unidos.
El inicio de una tradición nacional
Esta celebración anual, que reúne a familias completas con regalos, serenatas y comidas especiales, tuvo su origen en 1922 gracias a una iniciativa del periodista Rafael Alducin, quien impulsó una campaña para honrar a las madres.
La idea no solo fue bien recibida por la sociedad en general, sino que también obtuvo el apoyo de autoridades y de la Iglesia católica, la cual ya asociaba el mes de mayo con la figura de la Virgen María.
La razón detrás de la fecha específica
La elección del día 10 del mes no fue casualidad, sino que se debió a una razón práctica: en esa época, muchas personas cobraban su sueldo justo en esa fecha, lo que les permitía tener dinero para comprar obsequios o organizar reuniones en honor a sus mamás.
Este factor económico, sumado al significado religioso que ya tenía el mes, ayudó a que la festividad se popularizara y extendiera rápidamente por todo el país.
Una celebración que perdura
A más de cien años de su creación, el 10 de mayo sigue siendo una de las fechas con mayor impacto emocional y comercial en México, marcada por restaurantes llenos, festivales en las escuelas y la presencia de mariachis y flores.
Aunque las formas de celebrar han evolucionado con el tiempo, el propósito central se mantiene intacto: reconocer y valorar el papel fundamental de las madres dentro de las familias mexicanas.
