El novillero mexicano Ignacio Garibay se encuentra en estado grave tras sufrir una cornada profunda durante una corrida en Arganda del Rey este viernes 11 de septiembre. El torero fue llevado de urgencia al Hospital Gregorio Marañón debido a la complejidad de su lesión, que afectó su zona abdominal.
El accidente ocurrió mientras Garibay realizaba su faena al sexto novillo de la tarde en la plaza de El Retamar. Según los reportes médicos iniciales de la UVI de Arganda del Rey, el torero presenta una
“Herida por asta de toro suprapúbica con afectación de piel y tejido celular subcutáneo de unos 6 cm. Se explora herida con trayecto ascendente de unos 8 cm con rotura de fascia anterior de recto y músculo recto izquierdo, penetrando en cavidad abdominal sin evisceración. Se traslada a Hospital Gregorio Marañón previo aviso para tratamiento definitivo. Pronóstico: grave”
.
Detalles de la lesión y posible daño interno
Aunque el parte médico oficial detalla la rotura de músculo y fascia, existe la preocupación de que el daño sea mayor. Sergio Aguilar señaló que la herida podría tener una extensión adicional de 15 cm que alcance el estómago. Al respecto, comentó:
“En la enfermería nos dijeron que al ser una zona delicada no podían abrir más y por eso lo trasladaron al hospital para ver si tiene alguna trayectoria más, que parece que sí. Podría ser una trayectoria de unos 15 cm, y al ser hacia adentro y en el estómago, pues ya es mucho”
.
El momento del accidente en el ruedo
El percance se vivió con mucha tensión, ya que el mexicano fue volteado por el animal en la parte baja del vientre. A pesar del intenso dolor, Garibay mostró una gran resistencia al quedarse en el ruedo para terminar la faena y dar muerte al toro antes de retirarse por su cuenta hacia la enfermería.
Aguilar relató que el incidente fue muy fuerte:
“Fue a última hora de la tarde, en la faena al sexto, en terrenos de cercanías. Al rematar una tanda se le ha venido, lo ha cogido y lo ha tenido colgando del pitón mucho tiempo; ha sido feo, él se dolía mucho pero no veíamos sangrar; decía que lo quería matar y viendo lo que tiene, ha hecho un esfuerzo muy grande”
. Ahora, los médicos en el Hospital Gregorio Marañón realizarán más estudios para confirmar si la trayectoria del asta afectó realmente sus órganos internos.
