Millie Bobby Brown regresa como la hermana pequeña de Sherlock Holmes en ‘Enola Holmes 3’, la nueva entrega de la saga que Netflix estrenó este 2026. La actriz, conocida por su papel en ‘Stranger Things’, retoma el personaje de la joven detective en una película que, al igual que sus predecesoras, ofrece un entretenimiento correcto pero sin grandes pretensiones.
Philip Barantini, director de ‘Hierve’ y ‘Adolescencia’, toma el relevo de Harry Bradbeer en la dirección. La cinta adapta nuevamente las novelas de Nancy Springer y llega cuatro años después de la segunda parte. La trama sigue a Enola mientras intenta resolver el secuestro de su hermano Sherlock, una desaparición que también pone en pausa su boda con Tewkesbury, para la cual se habían trasladado a Malta.
Una tercera entrega que mantiene el estilo pero con algunos ajustes
Al igual que las anteriores, el guion corre a cargo de Jack Thorne, creador de ‘Adolescencia’ junto a Barantini y Stephen Graham. El reparto secundario sigue contando con Henry Cavill como Sherlock, Helena Bonham Carter como la madre de Enola y Louis Partridge como Tewkesbury, además de incorporar a Himesh Patel como el doctor Watson.
La crítica señala que la película mantiene el perfil de pasatiempo correcto e intrascendente de la primera entrega, aunque se nota un enderezamiento creativo respecto a la segunda parte, que resultaba más plana y conformista. La tercera entrega tiene una fotografía más cinematográfica, beneficiándose del mayor peso de los exteriores y de la mejor mano de Barantini para las escenas de acción.
La narración vuelve a usar el recurso de la ruptura de la cuarta pared, con Millie Bobby Brown mirando y hablando a la cámara, aunque en menor medida que en la primera película. Las transiciones visuales, como mapas y animaciones, contribuyen al tono ligero, aunque la exposición recurre a la fórmula más de lo conveniente.
El relato se desarrolla con el estilo reconocible de la saga, con Sherlock como pieza de apoyo que da dimensión al imaginario, aunque en esta ocasión su rol está más marcado por la circunstancia del secuestro. Helena Bonham Carter sigue como aderezo excéntrico que explica el perfil libre de Enola, mientras que Tewkesbury es la vía para el desarrollo romántico. La novedad es la incorporación efectiva de Watson, interpretado por Himesh Patel.
Millie Bobby Brown se muestra cómoda en un personaje que claramente disfruta, aunque su rostro ha perdido algo de chispa expresiva. El inicio de la película, con Enola vestida de novia y en modo acción, y sus dudas sobre la boda, enlazan con su condición de joven atípica para la época victoriana. Aunque los ecos feministas van unidos a la base de la historia, en términos discursivos la cuestión se materializa menos que en las entregas anteriores.
El plan detrás del secuestro motiva que el guion incluya una interesante mirada crítica y desmitificadora sobre las acciones del imperio británico. También despiertan interés los aspectos que lleva aparejados la figura antagonista que reaparece, aunque el desarrollo, salvo por lo canalizado en la resolución, no termina de sacarle provecho.
