El plan estatal para el agua en Querétaro entrará en su fase final después de realizar consultas y un foro con los pueblos originarios, informó la presidenta del Consejo Consultivo del Agua, Katia Reséndiz, quien señaló que el proyecto busca una solución integral que va más allá del agua potable.
Un proyecto con visión a largo plazo
Reséndiz explicó que el programa, presentado el pasado 28 de enero, es resultado de más de un año de trabajo que recopiló propuestas, críticas y preocupaciones de académicos, especialistas y ciudadanos. El diagnóstico principal identifica que el problema del agua se debe a una gestión fragmentada entre distintos niveles y sectores, tanto públicos como privados.
El siguiente paso, según detalló, es el diálogo con las comunidades indígenas. Una vez concluido este proceso, el programa será entregado al gobierno estatal para su implementación.
Acciones prioritarias y marco legal
Entre las primeras acciones que podrían ejecutarse, Reséndiz mencionó el fortalecimiento del marco regulatorio mediante reformas al Código Urbano y Ambiental, así como adecuaciones a la Ley de Aguas Nacionales y a la Ley General de Aguas.
“Y seguir con políticas públicas que se tienen que implementar como para empezar a normalizar el uso de agua tratada y de implementar la economía circular en el Estado, porque Querétaro ha crecido más que la media nacional y tenemos que pensar en un mediano plazo de cómo le vamos a hacer para abastecer el crecimiento del Estado que está teniendo ahorita que viene el Tren México-Querétaro. Ahorita sigue cerrar el programa hídrico, vamos a tener este foro con pueblos originarios, estamos haciendo consultas también para poder cerrarlo y entregarlo al Estado”, dijo.
El proyecto está diseñado para trascender los periodos de gobierno actuales, ya que forma parte del Plan Querétaro 2050. En los próximos días, se dará a conocer el balance hidrológico de los doce acuíferos del estado.
Seguimiento y participación continua
El Consejo Consultivo buscará dar seguimiento a las acciones que realicen las autoridades para evitar que el proyecto quede “guardado en un cajón”, apoyándose en la participación de instituciones y los diferentes sectores involucrados. El programa contempla las distintas realidades de los 18 municipios de Querétaro e incluye el uso de agua fuera de la red.
