México logró un salto impresionante en su balance comercial durante los primeros siete meses de 2026, alcanzando un superávit de 9 mil 255 millones de dólares. Esta cifra es más de siete veces superior a los mil 176 millones de dólares que se habían registrado en el mismo lapso del año pasado.
Según los datos de la Balanza Comercial de Mercancías publicados este 27 de agosto, este buen resultado se debe a que las ventas al extranjero crecieron con mucha más fuerza que las compras de productos de otros países. En total, las exportaciones mexicanas llegaron a los 471 mil 387 millones de dólares, lo que significa un aumento del 27.7% respecto al año anterior.
El papel de las manufacturas y el mercado estadounidense
Las manufacturas fueron las grandes protagonistas de este crecimiento, pues representan el 91.7% del valor de todo lo que México vendió al exterior. En este sector, las exportaciones sumaron 432 mil 205 millones de dólares, con un alza del 28.9% anual. Dentro de este grupo, destaca que lo que no es del sector automotriz subió un 42.2%, mientras que lo automotriz tuvo un avance más ligero del 1.2%.
Estados Unidos se mantiene como el cliente número uno para los productos no petroleros de México. De hecho, las ventas hacia ese país representaron el 84.51% de las exportaciones no petroleras y mostraron un crecimiento del 29.5% en comparación con el año previo.
Balance de julio frente al acumulado anual
Aunque el balance general del año es muy positivo, el mes de julio fue un punto fuera de la curva, ya que cerró con un déficit de 848 millones de dólares. Durante ese mes, las ventas al extranjero fueron de 81 mil 420 millones de dólares (un 43.7% más que el año pasado), pero las compras de mercancías fueron mayores, alcanzando los 82 mil 268 millones de dólares.
A pesar de que en junio se tenía un superávit de 4 mil 060 millones de dólares y en julio se pasó a un déficit, el acumulado de enero a julio sigue siendo muy sólido. El saldo positivo de este año es 8 mil 79 millones de dólares mayor al que se tuvo en el mismo periodo de 2025, lo que deja la economía mexicana en una posición favorable en su intercambio con el resto del mundo.
