Desde el año 2010, Toyota ha vendido un total de 245,575 vehículos híbridos eléctricos (HEV) en territorio mexicano, una cifra que refleja su avance en la transición hacia la movilidad sostenible en el país. Con este volumen de ventas, la marca reporta haber evitado la emisión de 1.9 millones de toneladas de CO2, un impacto ambiental equivalente a plantar más de 2 millones de árboles o al 11% de lo que se contamina anualmente en la Ciudad de México.
Estrategia de electrificación y nuevas tecnologías
La compañía maneja un plan multitecnológico que busca adaptarse a lo que cada mercado necesita, utilizando cuatro tipos de motores: híbridos eléctricos (HEV), híbridos conectables (PHEV), eléctricos de batería (BEV) y de celdas de hidrógeno (FCEV). Aunque la tecnología de hidrógeno, presente en modelos como el Mirai, ya se usa en lugares como Japón o Estados Unidos, en México el enfoque principal sigue siendo la tecnología híbrida por su facilidad de uso sin requerir infraestructura especial.
Un paso reciente en el mercado nacional fue la llegada del modelo RAV4 PHEV, el primer vehículo híbrido eléctrico conectable que la marca pone a disposición de los consumidores mexicanos.
Hacia una movilidad sostenible en México
Toyota sostiene que para reducir la huella de carbono no existe una única solución mágica, sino que se requiere un proceso ordenado que considere el estilo de vida de cada cliente y las capacidades de cada región. Mientras la empresa sigue desarrollando soluciones de hidrógeno a nivel global, en México busca consolidar una ruta de descarbonización que permita ofrecer lo que denominan “Movilidad para Todos”.
