En el marco de las celebraciones patrias de septiembre, el Trogon mexicanus, conocido de forma popular como “pájaro bandera”, destaca en la naturaleza mexicana por tener un plumaje que imita casi perfectamente los colores de la bandera nacional: verde, blanco y rojo.
Esta especie, que habita en diversos bosques de México, es un símbolo natural durante este mes. El macho es el que más llama la atención debido a sus colores brillantes que cambian según la luz. Tiene el pecho y la espalda de un tono verde metálico, el vientre de un rojo intenso y una franja blanca que los separa, logrando ese parecido con el lábaro patrio.
Características y vida del pájaro bandera
De acuerdo con Alejandra Alvarado Zink, investigadora de la UNAM, este tipo de aves tienen colores que generan contrastes muy llamativos. El trogón mexicano no es el único con estas tonalidades; existen otros parientes como el trogón de collar o el quetzal resplandeciente que también comparten paletas similares.
A diferencia de otros pájaros, estos no hacen sus nidos perforando madera. Prefieren usar huecos en troncos viejos o incluso nidos de termitas para poner sus huevos, lo que les ayuda a proteger a sus crías. Su alimentación consiste principalmente en insectos y frutos como los aguacatillos, lo que los vuelve muy importantes para la regeneración de los bosques al dispersar semillas.
Riesgos y protección en territorio mexicano
Aunque estas aves son fundamentales para el ecosistema, enfrentan peligros serios. La deforestación y la pérdida de sus hábitats son sus mayores amenazas. Por esta razón, la Semarnat ya incluyó al Trogon mexicanus en la categoría de Protección Especial.
En México, se pueden encontrar diversas especies de la familia Trogonidae en zonas como la Sierra Madre Oriental y Occidental, los bosques de niebla y las selvas de Chiapas y Oaxaca. Además de su belleza, los expertos señalan que estas aves funcionan como bioindicadores, pues si hay trogones, significa que el bosque está sano y tiene suficiente alimento.
Actualmente, instituciones como el Instituto de Biología de la UNAM trabajan en la investigación y monitoreo de estas poblaciones para asegurar que no desaparezcan.
