Chiapas es una de las regiones con mayor actividad sísmica en el mundo debido a que se ubica sobre una zona donde convergen las placas tectónicas de Cocos, Norteamérica y el Caribe, dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico.
La dinámica de las placas tectónicas
La Placa de Cocos, que se desplaza frente a la costa del Pacífico mexicano, se hunde bajo la Placa de Norteamérica en un proceso conocido como subducción. Este movimiento, de apenas centímetros por año, acumula energía que al liberarse de forma repentina genera los terremotos.
La interacción entre estas tres placas es la razón principal por la que Chiapas registra una frecuencia tan elevada de movimientos telúricos, según explica el Servicio Sismológico Nacional.
El Anillo de Fuego del Pacífico
El Cinturón o Anillo de Fuego es una franja de unos 40 mil kilómetros que rodea el océano Pacífico y concentra cerca del 90% de los terremotos del planeta y alrededor del 75% de los volcanes activos. México, junto con países como Estados Unidos, Japón, Chile y Perú, forma parte de esta zona.
Los recientes sismos en Venezuela y Japón, aunque en regiones distintas, también son producto de la intensa actividad tectónica propia de estas áreas, aunque los especialistas de la UNAM aclaran que no existe una reacción en cadena entre ellos.
Estadísticas y recomendaciones
Durante mayo de 2026, de los 3 mil 363 sismos con epicentro en México registrados por el SSN, la mayoría se concentró en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, todos estados ubicados en la zona de interacción entre las placas de Cocos y Norteamérica.
Los expertos reiteran que, actualmente, no existe ningún método científico capaz de predecir cuándo ocurrirá un terremoto. Por ello, las autoridades recomiendan a la población, especialmente en estados de alta sismicidad como Chiapas, mantener actualizado su plan familiar de protección civil, identificar zonas seguras y participar en los simulacros.
