El municipio de Pesquería, Nuevo León, conocido coloquialmente como ‘Pescorea’, vive una transformación cultural y económica impulsada por la llegada de la empresa automotriz coreana KIA hace una década, coincidiendo ahora con la presencia de la selección de Corea del Sur en la Copa del Mundo que se juega en Monterrey.
La transformación de un pueblo
Lo que hace diez años era una comunidad tranquila y rural a las afueras de la capital regiomontana, hoy muestra anuncios en hangul, restaurantes de comida coreana y pequeños hoteles que atienden a trabajadores asiáticos. Este cambio radical inició en 2014 con el anuncio de KIA de construir su primera planta de ensamblaje en México, la cual comenzó operaciones en 2016.
Víctor Alemán, gerente senior de Relaciones Públicas y Responsabilidad Social de KIA México, explicó que la llegada inicial de trabajadores surcoreanos para capacitar al personal local generó una convivencia inmediata y propició el desarrollo de comercios y servicios adaptados a la nueva comunidad. “Se fueron desarrollando diferentes comercios alrededor, servicios para hacer la vida más sencilla, pues se tomaron el tiempo de aprender algunas frases en coreano, de poner algunos letreros en coreano”, señaló.
Sinergia laboral y crecimiento
La instalación de la armadora no solo generó empleos para los mexicanos, sino que atrajo a cientos de ciudadanos coreanos y a una red de empresas proveedoras. Alemán destacó la capacidad de la fuerza laboral local: “La fuerza laboral ha sido muy capaz, de muy rápido aprendizaje y ha hecho una gran labor de equipo con la cultura coreana al combinar la disciplina, los controles, esa persecución por la calidad, aunado al entusiasmo mexicano, a la creatividad que tenemos en el país”. Gracias a esta sinergia, la planta ocupa actualmente el tercer lugar entre los centros de manufactura en el continente americano.
Negocios y vida cotidiana
La vida en Pesquería se ha adaptado a esta comunidad binacional. Restaurantes como el Mu Gung Hwa, fundado por Suncho Park y su esposo, nacieron para satisfacer la nostalgia culinaria de los coreanos. Aunque al inicio la mayoría de sus clientes eran paisanos, hoy la señora Park comenta que “un 70 por ciento son mexicanos y un 30 son coreanos”. Incluso vendedores locales, como doña Juana que ofrece ajo negro al borde de la carretera, han incorporado letreros en coreano para atender a esta clientela.
Una comunidad establecida
Según estimaciones del Consulado Honorario de Corea del Sur en Monterrey, alrededor de 5 mil ciudadanos surcoreanos residen en la zona metropolitana, concentrados principalmente en Pesquería, Apodaca y Monterrey. Aunque muchos se han dispersado con los años, Pesquería sigue siendo el punto de origen donde encontraron empleo, abrieron negocios y formaron comunidad.
Localizado a sólo 36 kilómetros del Estadio Monterrey, donde la selección coreana jugará contra Sudáfrica, este ‘pedazo coreano’ en territorio mexicano se alista para vivir la fiesta del futbol mundialista, consolidando una década de intercambio cultural que cambió para siempre la identidad de este rincón de Nuevo León.
